culturapolitica.info



English / Português / Español

Elecciones en Brasil y Uruguay tienen disputa básica semejante

Con elecciones casi simultáneas, la similitud entre las dinámicas electorales muestra que, más allá de las fronteras, lo que está en juego es si la mayoría del electorado va a darse cuenta de las ilusiones que el conservadurismo intenta hacer pasar por progresismo

03/09/2014 - Cada país, en sus elecciones nacionales, entra en un alboroto absolutamente comprensible y provechoso, referente a la campaña y al debate electoral. Surge una infinidad de cuestiones específicas, con relación a proyectos, obras, programas, propuestas, casos de corrupción, principios ideológicos, morales, religiosos, etc. Sin embargo, cuando se observan las elecciones en los países en general, queda claro que, además de todo esto, existe un sustrato común a las elecciones, especialmente acentuado cuando se trata de países vecinos. En las elecciones de Brasil y Uruguay, que están ocurriendo casi simultáneamente, este fenómeno está bastante nítido, y nos permite percibir cuál es este sustrato común, que es la fuerza más influyente en las elecciones de forma global.

En las elecciones en Uruguay, ¿qué situación tenemos? Hace 10 años está en el comando del Estado, actualmente con el presidente José Mujica, el Frente Amplio (FA), partido político progresista, que reemplazó a partidos conservadores en la función. ¿Qué situación tenemos en Brasil? Hace 12 años está en el comando del Estado, actualmente con la presidenta Dilma Rousseff, el Partido de los Trabajadores (PT), partido político progresista, que reemplazó a partidos conservadores en la función. En ambos países, la situación económica y social mejoró intensamente en este período. En ambos países, los sectores más conservadores cuentan con el hecho de que ya hace una década o más el progresismo está en el poder, y por lo tanto, el discurso del "cambio" ya se puede hacer, siempre que los electores no se den cuenta de que este "cambio" seria del progresismo al conservadurismo.

Para intentar que los electores no se den cuenta de la posibilidad de que vuelva el conservadurismo, este sector del espectro político invierte en candidatos y candidatas que de alguna forma no parezcan conservadores. En Uruguay, el principal candidato conservador, Luis Alberto Lacalle Pou, del Partido Nacional, es relativamente joven, tiene 41 años, contrastando con los 74 años del candidato progresista, Tabaré Vázquez, del FA. En Brasil, el artificio utilizado para esconder el conservadurismo de la principal candidatura presidencial de los sectores más conservadores de Brasil, la de Marina Silva, del Partido Socialista Brasileño (PSB), es dar la impresión de que Marina no va a tener una base de gobierno en el parlamento brasileño. De esta forma, ella no necesitaría negociar con los políticos, y podría simplemente indicar la persona que a ella le pareciera más adecuada para cada cargo.

Por lo tanto, tanto en Uruguay como en Brasil, vemos que es esencial que los sectores más progresistas muestren las características conservadoras de las candidaturas de Lacalle Pou y Marina Silva, exponiendo cuál es la disputa más influyente en estas elecciones en los dos países. De un lado, el progresismo, con Tabaré Vazquez y Dilma Rousseff, con foco en la utilización del Estado para resolver las cuestiones que la sociedad todavía no consigue resolver sin él, como la educación y la salud masivas, la infraestructura energética y de Internet, la gestión ambiental, la seguridad pública, la investigación científica, el crédito habitacional, la moneda como medio de pago, entre otras. De otro lado, el conservadurismo, con Lacalle Pou y Marina Silva, con foco en la utilización del Estado para mantener privilegios económicos, políticos y culturales, con la excusa de que todo eso sería para el bien de la sociedad, lo que no es verdad. Haga clic aquí para volverse un colaborador financiero del culturapolitica.info.



Caída de avión por motivo desconocido cambia la elección brasileña

La muerte del candidato Eduardo Campos pone en la disputa a Marina Silva, cuya participación en una eventual 2ª vuelta aglutinaría a las fuerzas más conservadoras del país, pudiendo acabar con los 12 años de gobiernos progresistas liderados por Lula y Dilma Rousseff

20/08/2014 - La caída del avión en que estaba Eduardo Campos, que era candidato a presidente por la coalición liderada por el PSB (Partido Socialista Brasileño) cambió considerablemente el panorama de las elecciones presidenciales brasileñas, cuya primera vuelta ocurrirá el 5 de octubre de este año. La muerte del candidato hizo que su candidata a vicepresidenta, Marina Silva, fuese nombrada candidata a la presidencia. De esta forma, la confluencia de diversos factores - el hecho de que Marina tuvo alrededor del 20% de los votos válidos en las últimas elecciones, su poca identificación actual con los partidos políticos, diferentemente de Campos, muy identificado con el PSB, y la propia conmoción con la muerte de Campos - da a Marina Silva el potencial de superar a Aécio Neves, candidato del PSDB (Partido de la Social Democracia Brasileña), y en la segunda vuelta, aglutinar a los sectores más conservadores de la política de Brasil, con el objetivo de derrotar a la actual presidenta Dilma Rousseff y acabar con los 12 años en que los sectores más progresistas del espectro político del país estuvieron en el liderazgo del Estado brasileño, con ocho años de gobierno de Lula y cuatro de Dilma Rousseff.

Una cuestión importantísima en esta nueva configuración es cuánto Dilma Rousseff va a conseguir aglutinar a los sectores más progresistas de la política brasileña. La importancia de esto es que cuanto más el progresismo apoye a Dilma, menos espacio habrá para Marina en este sector del espectro político, y consecuentemente, más Marina tendrá que disputar el voto de los sectores más conservadores con Aécio Neves. De esta manera, si Dilma ocupa ampliamente el espectro progresista, Marina tendrá menos posibilidades de ir a la segunda vuelta, y - lo que talvez sea todavía más relevante - si va a la segunda vuelta, irá con una identificación muy fuerte con los sectores más conservadores del país, lo que reduciría sus posibilidades de vencer la segunda vuelta contra Dilma Rousseff.

Por el hecho de que Dilma y Marina (además de Eduardo Campos) fueron ministras de Lula, parte del progresismo brasileño podría tener la esperanza de que aunque Marina venciera la elección, se pudiera formar un gobierno con una base parlamentaria progresista, incluso con la participación del partido de Lula y Dilma Rousseff, el PT (Partido de los Trabajadores). Sin embargo, debido a la dinámica polarizadora de la segunda vuelta, una eventual candidatura Marina en esta segunda vuelta sería apoyada en masa por los partidos más conservadores del espectro político, forjando una base parlamentaria conservadora para su eventual gobierno, sin la participación del PT. De modo que el nuevo escenario representa un desafío político para el electorado brasileño, que aun con el cambio de la candidatura de Campos por la de Marina, sigue teniendo delante suyo la elección entre un gobierno que formaría una coalición con los sectores más progresistas del parlamento brasileño, liderado por Dilma Rousseff, o un gobierno que formaría una coalición con los sectores más conservadores del parlamento brasileño, liderado por Marina Silva o Aécio Neves. Haga clic aquí para volverse un colaborador financiero del culturapolitica.info.



Ed Miliband: más progresismo en la influencia británica en el mundo

Candidato laborista a primer ministro, judío y de familia polaca, Miliband reformó a su partido y en las elecciones de mayo próximo es la esperanza de que el Reino Unido use su influencia mundial para ayudar a reformar el Consejo de Seguridad de la ONU

08/08/2014 - La política del Reino Unido está muy cerca de dar un enorme salto progresista. Es verdad que se habla poco de esto en los medios mundiales, pero el líder del Partido Laborista, Ed Miliband, es el favorito para volverse el próximo primer ministro del país, en las elecciones parlamentarias que van a ocurrir dentro de aproximadamente nueve meses, en mayo de 2015. El gran impulso progresista de Miliband, en comparación con el último período en que los laboristas estuvieron en el poder, entre 1997 y 2010, viene del hecho de que él justamente venció a la ala más conservadora del partido cuando asumió el puesto de líder del Partido Laborista en 2010.

De esta forma, hace cuatro años, especialmente con el apoyo masivo de los sindicatos, Ed Miliband venció por el 50,65% al 49,35% a su propio hermano, David Miliband, en el colegio electoral del Partido Laborista. Durante el período como líder del partido, Ed Miliband impulsó importantes reformas internas que cambiaron la forma de financiación del partido y las estructuras decisorias, aumentando su grado de democracia y su representatividad popular. Esto estableció la infraestructura política necesaria para que él pudiera presentarse ante el pueblo británico como un claro avance en comparación con los gobiernos laboristas de Tony Blair (1997-2007) y Gordon Brown (2007-2010).

Las elecciones de mayo del año que viene en el Reino Unido serán disputadas por voto por circunscripciones sin segunda vuelta. En este sistema, quien consigue el mayor número de votos en la circunscripción, vence, aunque tenga el 25% de los votos, por ejemplo. Esto hace que no sea viable que haya más que tres o cuatro partidos con expresivo número de votos y de asientos en el parlamento del país. En esta elección de mayo, la tendencia es una fuerte polarización entre el Partido Laborista y el Partido Conservador, del actual primer ministro David Cameron. El Partido Liberal Demócrata probablemente tendrá una votación muy baja en términos históricos, y el UKIP (Partido de la Independencia del Reino Unido), a pesar de que todavía hay bastante incertidumbre con relación a su potencial de votos, debe de perderle parte considerable de sus potenciales electores especialmente al Partido Conservador.

La eventual llegada de Ed Miliband al cargo de primer ministro del Reino Unido causaría una serie de cambios en la postura del país. Miliband, judío de familia polaca, tendería a modificar fuertemente la actuación británica actual con relación a la Unión Europea (UE), probablemente, si la situación en la UE permanece estable, no apoyando la realización del referéndum prometido por Cameron sobre la salida del país de la UE. Un gobierno Miliband también tendería a usar la influencia mundial del Reino Unido para que la ONU se involucre de forma más activa y eficiente en la implementación de la solución de dos Estados con relación a Israel y Palestina. Además, el Reino Unido, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, con Miliband tendería mucho más a participar activamente de la reforma del Consejo de Seguridad, con la modificación de su composición en el sentido de hacerlo más representativo de la población mundial y más coherente con el actual panorama político global. Haga clic aquí para volverse un colaborador financiero del culturapolitica.info.



Warren, como Obama, puede vencer a Hillary y ser presidenta

La senadora Elizabeth Warren viene electrizando a los sectores más progresistas de Estados Unidos, pero todavía no asumió la precandidatura a la presidencia; los apoyos crecen exponencialmente y la candidatura tiene todo para ser avasalladora

24/07/2014 - En 2007 y 2008, el mundo vio como un senador casi desconocido del gran público, Barack Obama, derrotó a Hillary Clinton en las elecciones primarias de Estados Unidos y consiguió la vacante de candidato del Partido Demócrata a la presidencia del país. En 2015 y 2016, el fenómeno parece que puede repetirse. La senadora que tiene todo para vencer a Hillary Clinton en las elecciones primarias del Partido Demócrata se llama Elizabeth Warren. Ella fue electa por primera vez al Senado en 2012, por el estado de Massachusetts.

Warren tiene un perfil político bastante diferente de Hillary. La senadora de Massachusetts tiene como foco la acción del Estado para proteger a las personas que pueden tener graves problemas financieros por su relación con los bancos por el pago de hipotecas, tarjetas de crédito y préstamos de otros tipos. Si se tiene en cuenta el actual momento económico y financiero de Estados Unidos, se puede decir que la candidatura de Warren no sólo es considerablemente más progresista que la de Hillary, sino también que sus posibilidades de vencer las elecciones en la disputa con el Partido Republicano son mayores.

Esto ocurre porque, exceptuando el hecho de que Hillary es más conocida, Warren está mucho menos sujeta a los tradicionales argumentos conservadores. De esta forma, la viabilidad de la candidatura de Warren en la disputa con los republicanos estaría asegurada por la campaña de las elecciones primarias demócratas, que harían que sea conocida en todo el país, y probablemente en el mundo. Warren todavía no asumió la precandidatura a la presidencia, pero por las respuestas dadas cuando se la cuestiona sobre el asunto, viene dejando abierto el tema. A estas alturas, si estuviera convencida de no ser candidata, dejaría esto muy claro.

Estados Unidos tiene un sistema electoral que, por la combinación de ausencia de segunda vuelta y colegio electoral, hace que el sistema bipartidista sea extremadamente fuerte y casi inflexible. De esta forma, las elecciones presidenciales del final de 2016 en el país no deben ser analizadas como en los sistemas bipartidistas en general. En Estados Unidos, las elecciones primarias son prácticamente parte de la elección general, en el sentido de que, en el fondo, tienen la función que tiene la primera vuelta en la gran mayoría de las elecciones con segunda vuelta. Lo que veremos al final de 2016 será como una segunda vuelta. Una victoria de Warren al final de 2016 sería la mayor conquista del progresismo de Estados Unidos por lo menos desde las cuatro victorias seguidas del Partido Demócrata con Franklin Delano Roosevelt. Haga clic aquí para volverse un colaborador financiero del culturapolitica.info.



Mercosur y Alianza del Pacífico: hacia un Estado Latinoamericano

La actual aproximación entre los dos bloques gigantes latinoamericanos coloca la posibilidad real de una integración democrática; los bloques siguen creciendo, con Bolivia, que tendrá elecciones generales el 12 de octubre, a punto de entrar al Mercosur

09/07/2014 - El actual presidente de Bolivia, Evo Morales, se encamina hacia su reelección en las elecciones generales del país, el 12 de octubre de este año. Entre los principales candidatos a presidente, no parece haber nadie que tenga posibilidades considerables de victoria contra Evo, incluso porque las reglas electorales del país determinan que si en la primera vuelta un candidato tiene más que un 40% de los votos y más que un 10% de ventaja con relación a quien salió segundo, vence la elección. En el parlamento bicameral, todo indica igualmente una amplia victoria del partido del actual presidente, el Movimiento al Socialismo (MAS).

Los principales candidatos a presidente son, además de Evo, Samuel Doria Medina, de la coalición liderada por el Frente de Unidad Nacional (UN), y Juan del Granado, del Movimiento Sin Miedo (MSM). Medina disputó y le perdió las elecciones a Evo en 2005 y 2009, y representa a los sectores más conservadores de la política del país. A su vez, Juan del Granado tiene una postura menos conservadora que Medina, pero en estas elecciones está lejos de poder vencer a Evo Morales, que desde que asumió la presidencia en 2005 viene haciendo un gobierno que mejoró acentuadamente la situación de la economía del país y las condiciones de vida del pueblo boliviano. Tanto en la presidencia como en el parlamento, el mandato es de 5 años.

El país está en proceso de volverse un miembro pleno del Mercosur, actualmente formado por Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Venezuela. Para que Bolivia entre como miembro pleno al bloque, falta solamente la aprobación de los parlamentos de Brasil y Paraguay. Entre estos dos países, el proceso tiende a ser más complejo en Paraguay, cuya política pasó por una importante crisis recientemente, con la retirada del poder del expresidente Fernando Lugo, en 2012. Los países del Mercosur consideraron que hubo una ruptura democrática en esta retirada del poder de Lugo, y por eso Paraguay fue suspendido del Mercosur hasta la realización de elecciones democráticas en abril de 2013.

La entrada plena de Bolivia al Mercosur se coloca en el contexto de la integración latinoamericana, que además del Mercosur, es impulsada por otro gran bloque, la Alianza del Pacífico, formada actualmente por Chile, Perú, Colombia y México. La Alianza del Pacífico inicialmente fue considerada ampliamente como un instrumento del conservadurismo en Latinoamérica, pero con la actual aproximación entre la Alianza del Pacífico y el Mercosur, si se concreta una fusión entre los dos grupos en las próximas décadas, puede acabar ocurriendo uno de los acontecimientos políticos más progresistas de la historia de Latinoamérica.

La cuestión que se abre para Latinoamérica es si esta integración va a conseguir incluir la institución de mecanismos democráticos para toda la región, con un voto por persona y gobiernos formados por mayoría, o sea, si será creado un Estado Latinoamericano democrático. La experiencia de la integración de la Unión Europea muestra que sin la implementación de esta democracia, la integración latinoamericana puede volverse, con el paso de las décadas, cada vez menos benéfica para el pueblo, por no contar con mecanismos decisorios suficientemente eficientes. Haga clic aquí para volverse un colaborador financiero del culturapolitica.info.



Sistema electoral proporcional protege a Suecia de extremismos

Para gobernar el país, un partido necesita más del 50% de los votos de los suecos; si el sistema fuera por circunscripciones uninominales sin segunda vuelta, como en el Reino Unido y en India, minorías de un 30% a un 40% podrían gobernar el país

24/06/2014 - El 14 de septiembre de este año de 2014, Suecia va a realizar elecciones generales, en que serán renovados los 349 asientos de su parlamento. Esta votación ocurre en una época de crecimiento electoral de partidos de extrema derecha en el país. El mayor de ellos, el Partido de los Demócratas de Suecia (SD) consiguió un 9,7% en las últimas elecciones para el parlamento europeo, realizadas en mayo de este año. Sin embargo, como el sistema electoral del país es proporcional, es extremadamente difícil que un partido en el extremo del espectro político pueda conquistar el poder en el país.

Esto ocurre porque en el sistema proporcional, como en Suecia, para conseguir la mayoría del parlamento, un partido necesita tener más del 50% de los votos del país. En un sistema por circunscripciones uninominales sin segunda vuelta, como en Canadá, en el Reino Unido y en India, es muy frecuente que los gobiernos sean formados por partidos que consiguieron la mayoría del parlamento teniendo entre un 30% y un 40% de los votos del país. Este porcentaje más bajo es más fácil de ser conseguido por partidos extremistas que un porcentaje arriba de un 50%.

De esta forma, aunque haya ocurrido un crecimiento electoral de la extrema derecha en Suecia, los otros partidos del espectro político sienten una presión relativamente baja con relación a aproximar su programa al de los partidos de extrema derecha. En las elecciones de 14 de septiembre, el favorito para llegar al puesto de primer ministro en el sistema parlamentario sueco es Stefan Lövfen, líder del Partido Socialdemócrata. Sin embargo, es casi seguro que los socialdemócratas no van a conseguir solos la mayoría del parlamento, y no está claro todavía qué tipo de coalición formarán si llegan a liderar el gobierno.

El parlamento sueco es unicameral, con 4 años de mandato y lista abierta de votación, o sea, el elector puede elegir el partido y, dentro del partido, cuál candidato prefiere, como en países como Brasil y Holanda. Estas elecciones en Suecia ocurren en el contexto de la formación de una nueva polarización en la sociedad europea. La polarización entre derecha e izquierda que viene ocurriendo desde la Segunda Guerra Mundial viene siendo sobrepasada por otra polarización, la que existe entre la tendencia a la integración europea en bases democráticas y la tendencia a la no integración europea en bases democráticas. Haga clic aquí para volverse un colaborador financiero del culturapolitica.info.



Brasil: entienda una de las elecciones más importantes del mundo

Aunque no sea una superpotencia militar, Brasil es una superpotencia diplomática que viene usando los mecanismos democráticos para transformar las instituciones mundiales, como la ONU, la OMC y la Internet

10/06/2014 - Brasil viene pasando en los últimos años por un proceso interno y externo de descubrimiento. O sea, tanto dentro como fuera de Brasil, se viene haciendo cada vez más cercana a la realidad la percepción sobre qué es el país, su nivel de desarrollo, su influencia, su historia. Pero este "descubrimiento" puede no ser sólo un descubrimiento, sino un redescubrimiento. ¿Por qué? Porque Brasil ya pasó por una fase así, que fue interrumpida por el golpe de Estado que acabó con la democracia del país en 1964.

De 1930 a 1964, Brasil pasó por un proceso de intenso desarrollo, que culminó con una democracia de avanzada calidad para los estándares de la época, en los años 50 e inicio de los años 60 del siglo XX (época en que, por ejemplo, en Suiza las mujeres no tenían derecho a voto, mientras que en Brasil sí lo tenían). En 1964, el Estado de EE.UU. y algunos sectores brasileños organizaron un golpe de Estado que acabó con la democracia de Brasil, lo que hizo que el país pasara varias décadas con un mucho menor desarrollo civilizatorio. El pueblo brasileño sólo pudo volver a elegir directa y democráticamente a su presidente en 1989, 25 años después del golpe de 1964.

De esta forma, después de la redemocratización de Brasil, el pueblo del país pudo volver a organizarse mucho más libremente en partidos políticos y movimientos sociales, con libertad de expresión y manifestación. Las sucesivas elecciones fueron fortaleciendo la representatividad del Estado brasileño, lo que hizo que este Estado beneficiara cada vez más a un conjunto más amplio de la población, siendo cada vez más una herramienta para el desarrollo y cada vez menos un medio para mantener privilegios. Es en este contexto de redescubrimiento nacional y mundial del real nivel de desarrollo del país que serán disputadas las elecciones generales de Brasil el 5 de octubre de 2014.

Brasil es un país presidencialista, y por lo tanto, las elecciones presidenciales son las más influyentes. El 5 de octubre, además de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, también serán disputadas elecciones parlamentarias, que tienen mucha influencia en el comportamiento del Estado brasileño. Si ninguno de los candidatos presidenciales consigue más del 50% de los votos válidos en la primera vuelta, será realizada una segunda vuelta el 26 de octubre de este año. Los candidatos que probablemente van a conseguir, sumados, la gran mayoría de los votos en la primera vuelta son la actual presidenta del país, Dilma Rousseff, de la coalición liderada por el Partido de los Trabajadores (PT), el senador Aécio Neves, de la coalición liderada por el Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), y el exgobernador del estado de Pernambuco Eduardo Campos, de la coalición liderada por el Partido Socialista Brasileño (PSB).

Todavía no se puede saber si habrá o no segunda vuelta, pues es posible que Dilma Rousseff venza en la primera vuelta. Sin embargo, es bastante probable que ocurra una segunda vuelta entre Dilma Rousseff y Aécio Neves. En el contexto de la historia brasileña, la candidatura de Dilma Rousseff tiene una mayor proximidad política con los sectores sociales, económicos y de comunicación que fueron relativamente mayoritarios con relación a la influencia en el Estado brasileño de 1930 a 1964, mientras que la candidatura de Aécio Neves tiene una mayor proximidad política con los sectores sociales, económicos y de comunicación que organizaron el golpe de Estado de 1964 y fueron relativamente mayoritarios con relación a la influencia en el Estado brasileño durante el último período dictatorial del país. Haga clic aqui para volverse un colaborador financiero del culturapolitica.info.



Le llegó la hora a la Unión Europea: democratización o disolución

Si el parlamento europeo electo el 25 de mayo de 2014 no elige al presidente de la Comisión Europea, o sea, si la Unión Europea no se democratiza, la disolución del bloque será sólo una cuestión de tiempo. Poco tiempo.

27/05/2014 - La Unión Europea, a pesar de que se compone de países con regímenes democráticos, no tiene un régimen democrático. Hasta el momento, el cargo más influyente de la entidad, el de presidente de la Comisión Europea (órgano ejecutivo de la Unión Europea), siempre fue prácticamente indicado por el Consejo Europeo utilizando un sistema que, al posibilitar que minorías relativamente pequeñas bloqueen la indicación, acaba quedando muy lejos del principio democrático de decisiones tomadas por mayoría. Esto hace que la Unión Europea, como todos los regímenes no democráticos, acabe siendo estructuralmente conservadora. Esta situación puede cambiar a partir de la elección para el parlamento europeo que ocurrió el 25 de mayo de 2014. Veamos cómo.

Por primera vez en la historia, es posible que el parlamento europeo elija al presidente de la Comisión Europea. Como el parlamento europeo se elige de forma proporcional a la población de la Unión Europea, y como él elegiría al presidente de la Comisión Europea a través de uno de los principios fundamentales de la democracia, que es el de la mayoría de sus miembros, si esta vez eso ocurre se podrá considerar que la Unión Europea conquistó la democracia. En las elecciones que ocurrieron el 25 de mayo, se confirmó que hay dos candidatos con posibilidades de ser elegidos: Jean-Claude Juncker, del Grupo del Partido Popular Europeo (EPP), que es el gran favorito, y Martin Schulz, de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D), que hipotéticamente podría construir una mayoría.

De los 751 asientos, el EPP consiguió 213 asientos, el S&D 190, el ALDE (liberal demócratas) 64, el Verdes/EFA (ecologistas) 53, el ECR (conservadores) 46, el GUE/NGL (extrema izquierda) 42, el EFD (ultraconservadores) 38, y 105 parlamentarios electos no forman parte, por lo menos hasta el momento, de ningún grupo del parlamento europeo. El hecho de que el EPP, más conservador, haya quedado adelante del S&D, por 213 a 190, hace que la probabilidad de que el parlamento elija al presidente de la Comisión Europea sea menor. Si el S&D hubiera quedado en primer lugar, sería prácticamente inevitable que el próximo presidente de la Comisión Europea fuera Martin Schulz.

En cambio, Juncker, a pesar de que defiende su elección para el cargo, es líder de un partido con menos tendencia que el S&D a defender que el parlamento elija al presidente de la Comisión Europea. De esta forma, hay posibilidades reales de que el parlamento europeo no elija al ocupante del cargo. Esto haría que la Unión Europea siga siendo una entidad no democrática y contribuiría para acentuar la velocidad en que ella se dirige rumbo al destino de las uniones políticas modernas basadas en principios no democráticos, que es su disolución a mediano plazo. La alternativa a la disolución es la democratización. Las próximas semanas dirán si la Unión Europea se mantendrá rumbo a su disolución o si cambiará la trayectoria poniendo rumbo a la democratización. Haga clic aquí para ver el video de la noticia.



¿Qué tienen Ucrania y Honduras en común? El tipo de golpe.

Esta modalidad de golpe de Estado contra democracias mayoritariamente presidencialistas consiste en sacar del país a la fuerza al presidente (por rapto o fuga), dando la impresión de vacío de poder y facilitando la tomada del poder por la mayoría del parlamento

13/05/2014 - Para analizar las elecciones presidenciales que van a ocurrir el 25 de mayo de este año en Ucrania, es indispensable tener la máxima claridad posible sobre cómo ocurrió el golpe de Estado de febrero de 2014 en el país. Esto sucede porque el ambiente político de la elección presidencial todavía será profundamente influenciado por el golpe, que ocurrió hace sólo 3 meses. Hay una corriente de opinión en el mundo, bastante fuerte en Estados Unidos y en Europa Occidental, que afirma que no hubo una quiebra en la institucionalidad democrática en los acontecimientos de febrero de este año. Por lo tanto, vamos a analizar más a fondo la cuestión.

La versión de la realidad de esta corriente que niega que haya ocurrido un golpe es que el presidente Viktor Yanukovych se escapó de Ucrania en febrero de este año después de protestas populares y posteriormente el parlamento eligió por mayoría una nueva Constitución, un nuevo presidente y un nuevo primer ministro. De esta forma, siendo el parlamento democráticamente electo, no habría quiebra de la institucionalidad democrática. Esto podría corresponder a la realidad, si el único poder democráticamente electo de la república del país fuese el parlamento. Como el presidente también había sido democráticamente electo, y no hubo renuncia ni la aprobación del porcentaje legal mínimo del parlamento necesario para retirar al presidente del cargo, hubo una quiebra de la institucionalidad democrática.

Con relación a la elección presidencial del 25 de mayo, ella probablemente no va a tener la participación del aproximadamente 20% de la población que el país tenía antes del golpe que, a través de referendos en las regiones de Crimea, Lugansk y Donetsk, decidieron dejar de ser subordinados políticamente a Ucrania, siendo que hasta el momento, de estas 3 regiones, sólo Crimea decidió en este referéndum entrar a Rusia. Como Ucrania está en el inicio de una guerra civil entre grupos favorables y contrarios al golpe de Estado de febrero, las condiciones para elecciones democráticas son muy precarias. Sin embargo, la elección presidencial de 25 de mayo puede representar un avance para que se retome la democracia en el país.

Como Ucrania atraviesa un período dictatorial apoyado por Estados Unidos y la Unión Europea, y está en el inicio de una guerra civil, informaciones relativamente precisas sobre la realidad electoral son extremadamente escasas. Lo que se puede afirmar es que la necesidad o no de una segunda vuelta es una de las grandes incógnitas de esta primera vuelta de las elecciones presidenciales, y esto depende de que ningún candidato alcance el 50% de los votos el 25 de mayo. Dependiendo de los candidatos que participen de esta eventual segunda vuelta, los escenarios políticos pueden ser muy diferentes, pues, por ejemplo, una disputa entre un candidato que apoyó el golpe y uno que no lo apoyó sería muy distinta de una disputa entre dos candidatos que apoyaron el golpe. Haga clic aquí para ver el video de la noticia.



Progresismo y conservadurismo disputan las elecciones de Egipto

Las elecciones presidenciales de 26 y 27 de mayo serán entre Hamdeen Sabahi, más cercano a liberales, seculares e izquierdistas, y Abdel Fattah El-Sisi, exjefe de las Fuerzas Armadas cuando estas derrocaron al presidente democráticamente electo Mohamed Morsi

29/04/2014 - El proceso de democratización de Egipto, que ganó un gran impulso en el inicio de 2011 con la caída del dictador Hosni Mubarak, tendrá un capítulo más con la próxima elección presidencial, que ocurrirá el 26 y 27 de mayo de este año. Habrá sólo dos candidatos: Hamdeen Sabahi, de la Corriente Popular Egipcia, grupo político más cercano a los sectores liberales, seculares e izquierdistas, que está construyendo una coalición relativamente progresista, y Abdel Fattah El-Sisi, de perfil más conservador y que era jefe de las Fuerzas Armadas cuando estas derribaron al expresidente democráticamente electo Mohamed Morsi.

Con relación a las posibilidades reales de los dos candidatos, hay que observar que en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2012, Sabahi conquistó alrededor del 21% de los votos, porcentaje muy cercano a los dos candidatos que fueron a la segunda vuelta, Ahmed Shafik, con alrededor del 24%, y Mohamed Morsi, con alrededor del 25%. De esta forma, si se tiene en cuenta que en 2012 había 13 candidatos, la viabilidad electoral de Sabahi parece evidente. Con relación a El-Sisi, por su conexión con el derrocamiento de Morsi en julio de 2013, cuenta principalmente con el apoyo de los sectores más contrarios al gobierno de Morsi y más cercanos al gobierno de Mubarak.

Hoy día, el grupo político del expresidente Morsi, los Hermanos Musulmanes, es considerado por el Estado de Egipto una entidad ilegal. Como este grupo político tiene el apoyo de una considerable porción de la sociedad del país, siendo un indicio de esto el hecho de que Morsi fue electo presidente hace menos de 2 años, la consecuente prohibición de la participación de los Hermanos Musulmanes en estas elecciones presidenciales afecta fuertemente la adecuación de esta votación a los estándares democráticos mínimos. Sin embargo, si Sabahi tiene una relativa libertad para hacer campaña, será posible que el pueblo egipcio tenga real posibilidad de elegir.

Egipto tiene alrededor de 86 millones de habitantes, aproximadamente 1 millón de km² y está localizado en el norte de África. La efectiva democratización de Egipto sería un impulso muy relevante para la democratización del mundo árabe y para la mejora, por lo menos en el mediano plazo, del estándar de vida de la población del país. Además, un Egipto democrático facilitaría significativamente la resolución del conflicto entre Israel y Palestina. Después de estas elecciones presidenciales en Egipto, están previstas elecciones parlamentarias a mediados de 2014. Haga clic aquí para ver el video de la noticia.



Partido de Mandela es favorito para ganar las elecciones sudafricanas

En las elecciones generales del próximo 7 de mayo, una victoria del Congreso Nacional Africano mantendría el Estado de este país integrante del BRICS con una orientación progresista durante los próximos 5 años

17/04/2014 - El Congreso Nacional Africano (CNA), partido de Nelson Mandela, expresidente de Sudáfrica que falleció en diciembre del año pasado, probablemente vencerá las elecciones generales del próximo 7 de mayo, pero la tendencia histórica, especialmente después de la muerte de Mandela, es una reducción del porcentaje de votos del CNA. Esta reducción no tiene necesariamente como causa el desempeño del CNA en el gobierno, sino el hecho de que el sistema electoral del país es parlamentario por voto proporcional. En este sistema, un único partido tener en 4 elecciones seguidas (1994, 1999, 2004 y 2009) más del 60% de los votos es algo que en general es explicado por fenômenos como, en el caso de Sudáfrica, la junción de la conmoción por el fin del "apartheid" con la existencia de un líder muy carismático, Nelson Mandela.

Sin embargo, es muy difícil prever cuándo y con qué intensidad esta reducción del porcentaje de votos del CNA va a ocurrir, y aunque ocurra, no significará necesariamente que la política del país se volverá menos progresista, sino que puede significar que los sectores más progresistas estén repartiéndose entre varios otros partidos. Con relación a esta elección del próximo 7 de mayo, el actual presidente del país, Jacob Zuma, tiene grandes posibilidades de seguir cinco años más en el cargo. El país tiene un parlamento bicameral en que la cámara baja elige al presidente. La cámara baja tiene 400 integrantes y, además de elegir al presidente, tiene un poco más de poder en el proceso legislativo que la cámara alta, que tiene 90 integrantes.

Sudáfrica tiene alrededor de 53 millones de habitantes y 1,22 millón de km². El país forma parte del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), grupo de países que tiene el potencial de como mínimo equivalerse en influencia en un futuro cercano al grupo formado por Europa Occidental y los países que históricamente fueron colonias de población (y no de explotación) de países de Europa Occidental con mayoría poblacional originaria de estos países europeos (Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda). Este origen en Europa Occidental explica por qué este grupo es bastante llamado de "Occidente" hoy día, término que no se ajusta a la realidad del mundo actual, pues para ser con adecuación mínima el "Occidente" del mundo, tendría que incluir a Latinoamérica y parte considerable de África.

La democracia de Sudáfrica es extremadamente significativa para el proceso de democratización de África, pues la solidez de la democracia sudafricana da soporte a diversos procesos de consolidación democrática en muchos países africanos. Además, Sudáfrica juega un papel importantísimo en la construcción y fortalecimiento de la Unión Africana, entidad que permite que África, aunque sus países individualmente todavía tengan poca influencia mundial, consiga, unida, tener una voz cada vez más influyente en la política mundial. Haga clic aquí para ver el video de la noticia.



Centroizquierda progresista vence elecciones en El Salvador

04/04/2014 - Las elecciones presidenciales de El Salvador, cuya segunda vuelta fue disputada el 9 de marzo de 2014, terminaron con la victoria de Salvador Sánchez Cerén, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), que derrotó en la segunda vuelta a Norman Quijano, de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), por el 50,11% al 49,89% de los votos. El mandato del nuevo presidente tendrá duración de 5 años, sin derecho a reelección consecutiva. Él reemplazará en la presidencia a Mauricio Funes, también del FMLN. El Salvador tiene un sistema político presidencialista.

El parlamento, que es unicameral, tiene 84 asientos, y es renovado cada 3 años. La última elección parlamentaria fue en 2012, y la perspectiva para el mandato de Cerén es la formación de un gobierno que incluya a otros sectores del parlamento además del FMLN, que tiene 31 asientos. De esta forma, con relación al espectro político, con esta elección presidencial el gobierno de El Salvador se configura como de una centroizquierda progresista, mientras que una victoria de Quijano tendría como resultado un gobierno de una derecha conservadora. El Salvador, localizado en Centroamérica, tiene una población de aproximadamente 6,2 millones de habitantes.

En el contexto regional, la victoria de la candidatura más progresista en El Salvador significa un mayor impulso a la integración de Centroamérica y de Latinoamérica, además de la continuidad de la consolidación de la democracia en la región latinoamericana, que sufrió un grave revés con el golpe de Estado en Honduras en 2009, realizado principalmente por los sectores más a la derecha del espectro político del país. Para reducir la posibilidad de golpes de Estado realizados principalmente por la derecha en la región, sería esencial que la izquierda del espectro político latinoamericano apoyara la democratización de Cuba.

Con la victoria de Cerén en El Salvador, también tiende a profundizarse con mayor intensidad la reducción de la pobreza en el país, contribuyendo a la acentuada reducción de la pobreza en Latinoamérica verificada especialmente en los últimos 15 años, cuando el grado de progresismo de los gobiernos latinoamericanos aumentó significativamente, especialmente por la llegada al poder de muchas fuerzas políticas de izquierda que no podían disputar elecciones democráticas en la época en que la región era dominada por dictaduras de derecha, especialmente durante la Guerra Fría. Haga clic aquí para ver el video de la noticia.